Es muy bonito conocer a alguien que te centra, te hace sentir segura, alegre, contenta, plena, feliz y que te puede centrar aunque tengas los pies en las nubes. Que te ponga nerviosa, que te haga sentir extraña, que te haga decir cursilerías, que te haga ser totalmente diferente, o no. Es lo más bonito y lo mejor aún es cuando todo eso te lo provoca la misma persona, esa por la que no dudarías nada, darías y harías todo lo posible por mantenerla a tu lado, por retenerla, por hacerla feliz, por complementarla.
Porque somos más que palabras, más que llamadas, más que mensajes de buenos días, somos más que ese par de canciones y somos más que esos mensajes interminables. Somos más que besitos y más que -Te quieros-, somos AMOR, risas compartidas, sueños futuros, metas compartidas, una balanza, un complemento, vainilla y chocolate.
Mi secreto más grande era que sufría de mariposas en el estomago, sudoración en las manos, ansiedad y taquicardia cada vez que decías "Hola, babe"
Te quiero a mi manera, con celos y despreocupación, con el alma entera, sin orgullo, sin miedo, para hoy, para mañana y para siempre. Te voy a querer mientras tenga fuerzas, mientras siga respirando, mientras mi corazón bombé sangre y mientras mi cerebro no colapse.
Te quiero porque no importa que digas o que hagas, si estás o no, si me escuchas o no, te quiero porque tienes el corazón más bonito que he conocido y porque tienes la voz que quiero oír toda mi vida.
Te voy a querer como debe hacerse, locamente y a destiempo, quizás la vida se me acabe mañana y aquí estaré queriéndote. ❤️
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